Después de haberlo dado todo y haber sufrido volver a sentir es todo un desafío. En mi caso por más que sienta, que quiera, que intente, tengo miedo... ¿de qué? de volver a enceguecerme con sentimientos, de volver a equivocarme, de que vuelvan a jugar conmigo. Confiar ya no es fácil, siempre estoy a la expectativa de la decepción como si fuera eso algo normal, algo a lo que tendría que estar habituada y no se supone que sea así.
Yo tengo miedo porque alguien me lastimó, no es justo para mí y tampoco es justo que por eso si alguien quiere hacerme bien no pueda ver el 100 por ciento de lo que soy por la culpa de terceros.
Me gustaría poder sentir sin preocupaciones-
